Materiales líticos de diferente naturaleza han sido empleados a lo largo de la historia como material para la construcción con funciones de soporte o como ornamentos, presentando decoraciones en tallas y elaboraciones artísticas a menudo ricamente decoradas y policromadas.
Uno de los problemas de conservación más importantes de la piedra es su exposición a los cambios atmosféricos. Gran parte de las obras presentan, entre otras degradaciones, problemas estructurales, erosiones, film biológico, pérdidas de materia, amputaciones, suciedad, etc.
Las variadas y numerosas patologías, junto con la diversidad constructiva del material pétreo, requieren de unos métodos y técnicas muy específicas para cada obra. Nuestros equipos, formados por personal altamente cualificado, llevan a cabo con absoluto rigor y profesionalidad este tipo de trabajos, utilizando materiales ampliamente probados en el campo de la Conservación – Restauración y certificados por laboratorios de diferentes Universidades. Materiales que han demostrado su excelente respuesta inmediata y su comportamiento con el paso del tiempo siendo reversibles, estables, compatibles y afines con el material original.