La restauración pictórica requiere el empleo de diferentes técnicas restaurativas en función del soporte en el que haya sido creada (pintura mural, pintura sobre tabla o pintura sobre lienzo) y de la técnica constructiva empleada (frescos a la cal, temple al huevo o a la cola, óleo, etc.)
Esta variedad morfológica y constructiva hace necesaria la intervención de conservadores-restauradores especializados en las diferentes materias que aseguren los tratamientos más adecuados a cada obra.
La correcta planificación de los procedimientos a realizar y el diagnóstico de las diferentes patologías, conlleva la realización de analíticas y pruebas técnicas en laboratorio previas a cada intervención, así como al uso de la tecnología más innovadora para la realización de exámenes físico – químicos. Luz ultravioleta, reflectografía de infrarrojos, rayos X, microscopios, espectrometrías, mesa térmica, análisis de gota, test de Cremonesi, etc., son algunos de los métodos que utilizamos para ello, junto con una metodología personalizada a cada obra definiendo los tratamientos necesarios en cada caso (micro-suturas, injertos, sistemas de limpieza mecánicos y químicos, tratamientos de consolidación, etc.) combinando los tratamientos tradicionales con los más actuales.